Reynaldo Hahn: A Chloris

Reynaldo Hahn de Echenagucia (Caracas 1874-París 1947) compuso varias canciones para voz y piano. A Chloris está escrita en un estilo neobarroco o barroquizante y representa, en cierto modo, un homenaje a J. S. Bach (1685-1750).

En el siguiente vídeo se puede escuchar la pieza y visualizar la partitura:

El texto pertenece al poeta y dramaturgo francés Théophile de Viau (1590-1626) y la canción sigue los patrones tonales/cadenciales de la estructura binaria típica de las danzas barrocas (primera mitad del siglo XVIII), pero evitando las barras de repetición. Cada un de las dos secciones o frases están enmarcadas con la adición de un breve pasaje instrumental con función de preludio, interludio y postludio.

Ejemplo 1: Esquema con tonalidades cadencias

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En el siguiente vídeo se indican la estructura formal y tonal básica de la canción:

El preludio, de 3 compases, presenta una textura barroca con un bajo con ritmo continuo de negras y saltos de octava que nos recuerda al Aria de la Suite nº 3 en Re M de J. S. Bach. En el ejemplo 2 se pueden observar los primeros compases de las dos obras.

Ejemplo 2

comparacion-con-bach

Preludio y  Primera frase

El preludio presenta una melodía serena y elegante con dos motivos principales a y b:

  • El motivo a, siempre interpretado por el piano, tiene un marcado carácter rítmico y está formado por cuatro notas: tricordo descendente + segunda ascendente que produce un ritmo cercano al yámbico (la corchea-sol# corchea con puntillo)
  • El motivo b tiene un carácter más melódico y  deriva del diseño melódico del motivo a por inversión. Está formado por un tricordo ascendente.

Los diseños melódicos de los dos motivos y su inversión aparecen, a modo de trama melódica continua, a lo largo de toda la pieza en el piano y el canto.

Ejemplo 3. Preludio: estructura y motivos

preludio

El preludio se presenta en los tres primeros compases y su textura de melodía acompañada a cuatro voces muestra el efecto más barroco de toda la canción.

En la primera frase, antecedente, el perfil melódico y rítmico del canto, respecto al preludio, es muy sencillo, en registro medio y cercano al recitativo. En la primera semifrase, antecedente, canto y piano superponen elementos aparentemente diferentes: el piano repite, con variantes, el preludio inicial y el canto hace su entrada con el motivo b. Frente a los saltos melódicos del piano y la variedad rítmica, en el canto predominan el intervalo de segunda y los motivos breves separados por silencios.

En la semifrase consecuente se produce la modulación al tono de la dominante (Si mayor) y concluye en una cadencia perfecta en el nuevo tono.

En el ejemplo 4 aparece la primera frase del canto con indicaciones sobre aspectos temáticos, cadencias, tonalidades y semifrases.

Ejemplo 4. Frase Antecedente

primera-seccion-canto

Sin observamos la diferencia entre canto y piano en el compás 3, se percibe un acercamiento que culmina en el compás 7 (piano y canto comparten el mismo ritmo y los mismos diseños melódicos).

Interludio, segunda frase y postludio

La segunda frase presenta, en sus dos primeros compases, un contraste destacado: el texto habla de los efectos de la muerte en un momento de dicha y la música lo describe con los siguientes cambios:

  • tonalidades menores
  • intervalos melódicos descendentes y disonantes (la-re#, si-fax)
  • acompañamiento más sobrio con ritmo de corcheas en registro medio y sin bajo
  • el canto se inicia con la inversión del motivo a (típico de las segunda secciones de la estructura binaria barroca)

Ejemplo 5: Frase antecedente, primera semifrase

de-inicio-de-cons En la segunda semifrase, consecuente, el carácter de la pieza presenta un retorno al inicio pero la parte del canto ahora conforma una melodía de gran expresión en un registro más agudo, sin  silencios y con saltos de cuarta y quinta justa (progresión melódica por quintas). De modo contrario, el piano tiende a evitar los saltos de octava y se mueve por grado conjunto conformando con el canto una relación interválica opuesta respecto al inicio de la primera frase antecedente.  La semifrase se repite con el mismo texto y con variantes melódicas alcanzando el punto culminante con la nota más aguda (fa#4).

Ejemplo 6: Segunda semifrase

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La canción se cierra con una cadencia final y la repetición del preludio instrumental con función de postludio.

Ejemplo 7: Cadencia final y postludio

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En el siguiente vídeo aparecen todos los detalles comentados:

Resumen:

  • Estilo neobarroco, basado en un plan tonal, textura y aspectos melódicos típicos de la época de J. S. Bach (modulación a tonalidades vecinas, cadencias con anticipaciones, inversión del motivo principal en la segunda sección y bajo con saltos de octava)
  • Bifocalidad barroca basada en el contraste sin efectos dramáticos entre varios parámetros musicales (melodía-bajo, tonalidades mayores-tonalidades menores, movimientos de segunda-saltos, melodía sencilla-ornamentos, motivo-inversión del motivo, piano-canto).
  • Canto de estilo francés que evita el virtuosismo y el ornamento superficial, y se centra en un estilo vocal recitado, silábico y de ámbito reducido.
  • Relación dinámica entre piano y voz que presenta un contraste melódico y rítmico que se invierte al final de la pieza.
  • Textura de melodía acompañada que contiene gran cantidad de variantes: superposición, imitación, acompañamiento heterofónico, etc.
  • Estructura binaria formada por dos frases contrastantes y asimétricas con adición de un preludio instrumental que se repite varias veces con función de interludio y postludio (material principal del piano).
  • Superposición de los materiales principales del piano y el canto (compás 4) que sustituye el desarrollo temático típico de la música romántica.

Análisis: Tomás Gilabert

 

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